• 25 mayo, 2022 5:33 pm

Una de las menores tuteladas de la red de explotación desarticulada en Madrid fue explotada con ‘menas’ del centro de Hortaleza

Ocurrió en verano, en «una casa grande» de Carabanchel. La joven tenía 14 años y estaba tutelada por la Comunidad de Madrid

Una de las menores utilizada por la red de explotación sexual desmantelada por la Policía Nacional estuvo prostituyéndose el pasado verano en un piso del barrio de Oporto (Madrid) con menores marroquíes (menas) del centro de primera acogida de Hortaleza dependiente de la Comunidad de Madrid, según consta en las diligencias policiales. Esta chica fue obligada a acudir a una «casa grande» del distrito de Carabanchel, según declaró, por el Kalifa, el joven dominicano que lideraba esta siniestra trama de abuso a menores.

Esta joven, de 14 años y tutelada por la Comunidad de Madrid en un centro de protección de menores, fue localizada días más tarde, el 22 de agosto de 2021, por la Policía Nacional en una calle del distrito de Vallecas. «Estaba en un alto estado de somnolencia, incoherente y portando una mochila con numerosos preservativos, gel íntimo lubricante, ropa interior y utensilios que concuerdan con que la menor, estuviera ejerciendo la prostitución», según la Policía. Se trataba además de la misma joven que era obligada a ejercer la prostitución por su padre, que la vendió al Kalifa a cambio de dos bolsas de cocaína, a tenor también de las diligencias policiales.

En el momento de ser identificada por los agentes esta menor aparecía en una denuncia por desaparición realizada por el propio centro de protección de menores, «hecho que según el personal del mismo, era habitual en la menor, constando en las bases de datos policiales numerosas denuncias por desaparición y posteriores reintegros de la menor».

De las investigaciones llevadas a cabo por el Grupo XXII de la Brigada de Policía Judicial, se pudo averiguar que tras escaparse del centro la menor se dirigió junto a su padre, toxicómano habitual que residía en una casa okupada del barrio del Puente de Vallecas, donde convivía con numerosos drogodependientes. El progenitor la acogía pese a que tenía conocimiento de la situación de fugada de la menor.

 

El informe policial señala que cuando la menor regresaba al centro de menores: «lo hacía en condiciones de desamparo total, sucia, con aspecto de yonqui, sin apenas fuerzas, motivo por el que consiguieron que accediese a una analítica». El resultado de esa prueba fue el siguiente: «Positivo en cocaína y cannabis y enfermedades de transmisión sexual a causa de sus relaciones de riesgo extremo». Como consecuencia de la situación de la menor, se decidió trasladarla a un centro de protección de menores de la Comunidad de Madrid, especializado en adicciones, del que se volvió a escapar para encontrarse de nuevo con el Kalifa. Según la Policía, este dominicano la refugiaba en el barrio de San Cristóbal y el polígono Marconi.

Los agentes detallan que «además de acostarse con Kalifa, se acostaba con gente en las chabolas y con gente de mucho dinero» a cambio de droga, a la que estaba enganchada. Había sido habituada a consumir base de coca para tener así una vinculación total con la red desmantelada. El pasado mes de agosto, tras ser localizada por enésima vez por la Policía, la joven delató la trama que la explotaba a ella y otras menores del centro donde estaba tutelada por la Comunidad de Madrid y que acabó con 37 detenidos implicados en una red prostitución de menores a las que utilizaban también para la venta de sustancias estupefacientes en varios narcopisos del distrito de Usera y Vallecas. En la intervención los agentes liberaron a 10 menores, varias de ellas tuteladas por la Comunidad de Madrid. Todas son españolas, a excepción de una rumana y otra dominicana.

La mayoría de los arrestados son dominicanos y magrebíes. Están acusados de delitos de agresión sexual, prostitución de menores, tenencia de pornografía infantil, detención ilegal y delito contra salud pública. Tras pasar a disposición de la autoridad judicial se decretó el ingreso en prisión de ocho de ellos.

La Consejería aseguró en un principio que era un caso de prostitución ajena a los centros y que ninguna de las víctimas de esta mafia de proxenetas estaba tutelada por la Comunidad, pero ahora se sabe que al menos tres sí lo estaban y que otra estaba tutelada por un centro de Castilla y La Mancha. La presidenta Isabel Díaz Ayuso subrayó que la explotación sexual de las menores no se produjo en los centros regionales ni a manos de sus profesionales, y que su Gobierno está colaborando con la Policía para esclarecer los hechos. Además, el Gobierno regional se personará como acusación particular en este caso.

La consejera de Familia, Juventud y Política Social de la Comunidad de Madrid, Concepción Dancausa, ha asegurado este viernes que la Policía Nacional no les avisó de la investigación sobre las menores tuteladas por el Gobierno regional que fueron prostituidas por una red de proxenetas pero que desde el momento que se destapó el caso están colaborando «en todo momento» con ella, y también con la Fiscalía y la Justicia, según Europa Press.

«Nuestra colaboración no solo es en esta investigación, sino que lo hacemos en todo momento desde los centros de protección. Cuando hay algo constitutivo de delito, presentamos una denuncia», ha afirmado este mediodía tras entregar los premios ‘Talento Joven’ preguntada por los periodistas por esta cuestión.

La consejera ha reconocido que no conocen la investigación de la Brigada porque la Policía «no les ha avisado» de la misma, pero cuando la conozcan oficialmente verán su contenido. Asimismo, ha recordado que ya se han personado en la causa judicial como acusación y ha solicitado comparecer a petición propia en la Asamblea de Madrid para «explicar cuál es la razón de la Comunidad sobre las niñas que parece que están en la investigación policial», algo que seguramente hará en febrero.

Fuente: El Mundo

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