• 27 septiembre, 2022 9:07 am

Silicon Valley y la Big Pharma se unen para promover tratamientos clínicos de ‘reasignación sexual’ en menores

s de unas sesenta reconocidas marcas participan de una campaña para exigir al ejecutivo de Texas que deje sin efecto una reciente directiva aprobada por el gobernador del estado, Greg Abbott . La instrucción, emitida el pasado 22 de febrero, insta al conjunto de agencias públicas y organismos reguladores de este territorio a ser diligentes a la hora de investigar los procedimientos de “cambio de sexo” perpetrados sobre niños.

El orden estatal interpela a los profesionales que se encuentran en contacto habitual y directo con niños y niñas, como es el caso de médicos, enfermeros y maestros, para que alerten a las autoridades competentes en caso de tener conocimiento de episodios que incluyan estas prácticas . Abbot recordó que la legislación estatal establece sanciones penales en caso de incumplimiento de este deber de informar.

Después de publicarse la decisión del gobernador, los lobbies LGBTIQ+ estadounidenses activaron una campaña para oponerse. En el marco de las acciones iniciadas destaca una carta abierta suscrita por más de sesenta multinacionales que piden los legisladores estatales darle la vuelta a la normativa vigente sobre la materia.

Entre los firmantes del manifiesto figura una amplia representación de primeras espadas del sector tecnológico. Aparecen empresas como Google, Apple, Meta (la antigua Facebook), Microsoft, Yahoo!, PayPal, Salesforce, LinkedIn o IBM. También se incluyen marcas como IKEA, GAP o LEVI’S, y gigantes de la industria farmacéutica como Johnson&Johnson.

El texto exige el estado de Texas que deje de vincular los métodos clínicos de “reasignación sexual” con el abuso infantil. Las corporaciones participan en la iniciativa, según dicen, para proteger su actividad empresarial, así como sus empleados, sus clientes y sus familias.

El movimiento del gobernador Abbott se deriva del posicionamiento del fiscal general de Texas , expresado unos días antes, en el que equipara jurídicamente los tratamientos médicos de “cambio de sexo” más drásticos aplicados en niños y niñas con el abuso infantil. Desde la oficina del máximo responsable de la fiscalía estatal, se argumenta que esta tipología de prácticas son susceptibles de causar lesiones mentales y emocionales en los menores, provocándoles graves perjuicios en su desarrollo psicológico.

De hecho, tal y como recoge la orden de 22 de febrero , la legislación de Texas prohíbe someter a los niños “a un amplio abanico de procedimientos electivos para la transición de género, incluidas cirugías de reasignación que pueden causar esterilización, mastectomías, extirpación de partes del cuerpo sanas y la administración de medicamentos que bloquean la pubertad o dosis suprafisiológicas de testosterona o estrógenos”.

Se da, por tanto, plena sintonía entre el gobernador y el fiscal general del estado en torno a esta cuestión. Una postura basada en la falta de contexto científico existente y en la concurrencia de una elevada variedad de riesgos físicos y psíquicos a los que se expone las criaturas al someterlas a estos tratamientos, en muchos casos irreversibles. Otros elementos como la capacidad de los niños de otorgar un consentimiento libre o el deber de proteger su derecho fundamental a la procreación también refuerzan esta posición garantista.

Fuente: El Darrer Far

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