• 7 diciembre, 2022 1:44 pm

El proceso judicial en el que se ve involucrado el príncipe Andrés en relación con el caso ‘Epstein’ sigue adelante con novedades. El tercer hijo de Isabel II y el duque de Edimburgo era demandado este verano por Virginia Giuffre, quien sostiene que fue forzada a tener relaciones íntimas con el duque de York cuando era menor de edad y ahora se ha conocido que será a finales del próximo año, 2022, cuando tendrá lugar el juicio entre ellos tal y como ha avanzado el magistrado estadounidense Lewis Kaplan en una conferencia de prensa. Pueden declarar en el acto procesal un total de 24 testigos (sumando los de acusación y defensa) y, según avanza Point de Vue, entre los nombres de esas personas llamadas a responder a las preguntas del juez podrían encontrarse dos personas que forman parte del círculo íntimo del Príncipe: Sarah Ferguson y Beatriz de York.

El testimonio de la primogénita del duque de York, que recientemente se convertía en madre de la pequeña Sienna Elisabeth, tiene especial relevancia y podría ser una pieza clave en la defensa de su padre. ¿El motivo? En su demanda civil, Virginia Giuffre, que ahora tiene 38 años, asegura que ambos estuvieron en un club nocturno de Londres llamado Tramp antes de mantener relaciones íntimas no consentidas con ella en la mansión de Epstein en el barrio de Belgravia. Sin embargo, el hermano del heredero al trono birtánico defiende que ese testimonio no es cierto y tiene coartada para la fecha que Virginia indica. «Había llevado a Beatriz a una fiesta en una pizzería alrededor de las cuatro o cinco de la tarde. La Duquesa estaba fuera y teníamos una regla que decía cuándo uno estaba fuera, el otro se quedaba. Yo estaba de permiso de la Royal Navy, así que estaba en casa», sostiene.

Según informa The Telegraph, la abogada Sigrid McCawley, que representa a Virginia, habría sugerido que otro de los testigos que pueden ser llamados a declarar es Sarah Ferguson. La relación entre ambos sigue siendo muy estrecha a pesar de que han pasado ya más de dos décadas, incluso siguen viviendo juntos en el Royal Lodge de Windsor. «Andrés es el mejor hombre que conozco y lo que hace por Gran Bretaña es increíble; nadie sabe cuánto trabaja por su país», decía la escritora, que ha debutado como novelista.  La pareja se casó un 23 de julio de 1986, se separó en 1992 y se divorció en 1996, pero ambos volvieron a cruzar sus caminos en 2004. «Siempre decimos que somos la pareja divorciada más feliz del mundo. Somos un padre y una madre que nos apoyamos mutuamente y creemos que la familia lo es todo. Estoy orgullosa de lo que hemos hecho juntos para criar a nuestras hijas y mantenernos unidos», añadía Ferguson.

La petición del Duque de desestimar la demanda

La pasada semana, el equipo legal del Príncipe de 61 años presentaba en un tribunal de Manhattan (Nueva York) un recurso en el que solicitaban desestimar la demanda de Virginia Giuffre negando de manera tajante las acusaciones. Andrew Brettler, su abogado, indicaba que es que la demanda es «infundada, inviable y potencialmente ilegal» y tiene como finalidad «conseguir otro día de paga a sus expensas y de las personas más cercanas a él». Además, según recoge Page Six, acusan a la denunciante de haber trabajado para Jeffrey Epstein consiguiéndole mujeres y no ser una de las «esclavas sexuales» de la red de tráfico creada por el multimillonario neoyorquino que se quitó la vida en verano de 2019 en la cárcel en la que cumplía prisión sin fianza. Ahora los abogados de la acusación tienen de plazo hasta finales de noviembre para responder. Días atrás Scotland Yard anunció que ha decidido no investigar más a Andrés de York, cuyo regreso a la vida institucional se antoja complicado independientemente de cómo avance el caso.

Fuente: Hola

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