El magistrado Rafael Passaro Cabrera, titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Las Palmas de Gran Canaria, ha dictado un auto de procesamiento contra el militar grancanario que fue apresado tras haber abusado sexualmente de forma continuada de su hija menor de edad y de una amiga de ésta, a las que llegó a drogar con somníferos y grabó estos actos. Los forenses también determinaron que, además de producir pornografía infantil, se descargaba este tipo de material ya que se le incautaron archivos de contenido sexual de menores «de características físicas compatibles con edades inferiores a cinco años». El procesado ha reconocido todos los hechos.

El auto determina que lo hechos investigados revisten, por el momento, los caracteres de un delito continuado de abuso sexual con penetración a una menor de 16 años, abuso sexual a menor de 16 años, producción, tenencia y distribución de pornografía infantil y contra la intimidad, por lo que el magistrado ratificó su prisión provisional y le impuso una fianza para asegurar las posibles responsabilidades pecuniarias de 60.000 euros.

Hay que recordar que este individuo, de 34 años y vecino de la capital grancanaria, ya fue condenado por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Las Palmas de Gran Canaria a siete años de prisión después de que reconociera que, al mismo tiempo de que cometía los actos sobre su hija y la amiga de la niña, también abusó de su expareja y lo grabó en vídeo. Esta condena se alcanzó de conformidad después de que el individuo reconociera de nuevo los hechos.

Este procedimiento nació de la Operación Magnesio llevada a cabo por el Grupo de Delitos Tecnológicos de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Las Palmas el 21 de noviembre de 2018 y que investigaba posibles delitos cometidos mediante descargas de archivos realizadas a través de redes de intercambio denominadas ‘Peer to Peer’.

Cotejaron varias direcciones IP y, tras analizarlas, practicaron la detención el 2 de abril de 2019 del militar pederasta. Ese mismo día llevaron a cabo una entrada y registro en la casa donde se había descargado material pedófilo en Telde, una vivienda de sus familiares donde residió desde julio hasta diciembre de 2018 porque se había separado de su pareja. Por este motivo, los investigadores también registraron la casa del detenido donde vivía desde diciembre de 2018 hasta ese momento en la capital grancanaria y hallaron numerosos dispositivos de almacenamiento que usaba para guardar archivos descargados desde el programa de intercambio, ‘eMule’.

Los agentes, al analizarlos, encontraron pornografía infantil, pero les llamó la atención varios archivos en concreto. Se trataba de fotos y vídeos realizados, unos con teléfono móvil y otros mediante grabación con una cámara oculta.

Había tres fotografías con fecha del 12 de agosto de 2018 de una menor de edad, arrodillada, de espaldas a la cámara del móvil, mostrando sus partes íntimas. Un día más tarde, el procesado grabó dos vídeos en los que se le veía quitando la ropa interior y abusando de dicha menor. El 20 de agosto del mismo año, también grabó otros dos vídeos de la misma índole en los que se escuchaba al militar preguntando a la menor : «¿No te duele?».

Al realizar las correspondientes pesquisas, descubrieron que la víctima de estos abusos era la propia hija del procesado.

También hallaron seis vídeos grabados por dos cámaras ocultas en un baño de una vivienda, en los que aparecen dos menores que se desnudan y se duchan. En alguno de ellos, se oye como el militar mantiene una conversación con su hija a través de la puerta del baño. Esto ocurrió el 12 de agosto y las víctimas eran la hija y una amiga de ésta que se había quedado en su casa.

Constatado

De todo esto y después de tomar declaración de la expareja, e hija del procesado y de la otra menor, además del propio investigado, la autoridad judicial determinó que el militar llevó a cabo «tocamientos sobre su hija» en los pechos y en la zona vaginal, en reiteradas ocasiones, además de ser el autor de penetraciones sobre su hija y que grabó en vídeo.

De tales declaraciones resultó igualmente acreditado al magistrado que los escenarios de los archivos de fotografía vídeos investigados eran en casa de su expareja y en la del procesado y que la otra menor que grabó era una amiga de su hija.

Hay que destacar que los investigadores hallaron numerosos somníferos en las dependencias del investigado que pudo haber utilizado, presuntamente, para drogar a sus víctimas y así conseguir doblegar su resistencia. Las declarantes afirmaron que el investigado les daba pastillas para dormir.

Este procedimiento se encuentra en la fase final de su instrucción tras dictarse el auto de procesamiento, por lo que quedaría el auto de apertura de juicio oral y las posteriores calificaciones de las partes antes del señalamiento y celebración del juicio ante la Audiencia Provincial de Las Palmas.

El pederasta le daba «una pastilla de color blanco» a su hija para dormir.

En el último registro efectuado en el domicilio del militar, los agentes hallaron unos somníferos que avalaban la tesis de que drogaba a su ex y su hija para abusar sexualmente de ellas, según fuentes de la investigación.

Este indicio nació a partir de una ampliación de declaración llevada a cabo tanto por la exmujer del detenido como por la hija menor de ambos el 22 de noviembre de 2019. La expareja del soldado detalló que el día anterior, la menor le había confesado que su padre, en una ocasión, le dio una pastilla para que durmiera mejor y eso le resultó llamativo ya que el detenido consumía medicamentos para dormir, porque sufría ansiedad y también depresión. Además y hablando de su propia experiencia, la víctima hizo constar que, aunque tenía el sueño muy profundo, sospechaba que su ex le pudo dar alguna pastilla para dormirla y así poder tocarla de noche con mayor libertad.

Llegó a dormir incluso con sus hijos para evitar ser tocada y en ocasiones se despertaba y se encontraba al investigado mirándola. También recordó como llegó a fotografiarla desnuda mientras se cambiaba de ropa.

Por su parte, la menor de edad ofreció más datos acerca del uso de somníferos por parte del acusado para cometer los abusos. Declaró que en una ocasión, su padre le dio «una pastilla de color blanco y redondita» que estaba en una caja que ponía por fuera «tomar esto media hora antes de dormir». También contó cómo en casa de su padre «dormía muchísimo mejor que en casa de su madre».

Fuente: Canarias 7

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