Torreznos de soja

He tenido que volver a la psicóloga porque he leído “torreznos light” en la pizarra de un bar. El oxímoron es la figura opuesta a la redundancia y consiste en combinar en una misma estructura sintáctica dos palabras o expresiones de significado opuesto que originan un nuevo sentido. No tiene por qué constituir un error, como lo demuestra el ejemplo poético que aporta la Academia: “un silencio atronador”. Todos entendemos lo que significa eso, como comprendemos la expresión cotidiana encontrarse perdido o la construcción poética de Quevedo “hielo abrasador, es fuego helado”. El oxímoron, también llamado en latín contradictio in terminis, constituye una magnífica herramienta de retórica cuando no se nos escapa de las manos. ¿Cuándo nos hemos pasado de frenada? El día que escribimos en el periódico feministas propalestinos. Los torreznos están buenísimos, pero son grasa y no pueden ser light, vocablo españolizado para designar los alimentos con pocas calorías y el tabaco con menos tóxicos.

En cuanto al pleonasmo, a menudo decimos subir para arriba, que es flagrante repetición en demasía. La reiteración sólo se justifica cuando hace falta reforzar el sentido de la frase, como cuando mi hija acaba los deberes y dice “me lo sé de memoria”. Eso añade que esta vez se lo sabe de verdad. Redundancia viciosa es decir “fotocopiadora estropeada”. Las fotocopiadoras nunca funcionan porque fueron diseñadas para atascarse. Cuando tenemos prisa.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here