El pacto de izquierdas que gobierna en el Consell de Mallorca ha concluido que los centros de menores funcionan correctamente y que no hay ninguna responsabilidad política en el escándalo de las 16 niñas que sufrieron abusos sexuales. La institución que preside la socialista Catalina Cladera ha llegado a esta conclusión tras haberse negado durante dos años a abrir una investigación sobre la explotación sexual y los abusos que sufren las menores tuteladas en Baleares. La realidad es que mientras el pacto de izquierdas niega las evidencias y se vanagloria de su gestión en el Consell, la explotación sexual de menores bajo la tutela de la Administración ha proseguido y, de hecho, se están denunciando nuevos casos.

Abusos, felaciones, celdas de castigo, fugas y consumo de drogas… Todo esto sucede en los centros de menores del Consell de Mallorca y son sólo algunos de los hechos que han sido denunciados recientemente ante la Policía Nacional. El caso lo está tramitando el juzgado de Instrucción número 3 de Manacor. La Policía también ha remitido la denuncia a la Fiscalía de Menores y al organismo del Consell de Mallorca que tiene las competencias en la protección de menores, el Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS).

La denuncia la presentó a finales de noviembre un educador que optó por acudir a la Policía tras detectar muchas irregularidades en la gestión de los internados y en lo que sucedía dentro de los mismos. Hasta ahora el escándalo era el de las 16 menores tuteladas que habían sido objeto de acoso y explotación sexual fuera de los centros de menores o bien durante sus días de permiso o salidas permitidas o bien durante alguna fuga, algo frecuente en los internados del Consell de Mallorca por la falta de control. Ahora, según la denuncia presentada por el educador R. M. L., el asunto es más grave, puesto que se habla de abusos dentro de los centros de menores.

El denunciante asegura haber tenido conocimiento de que en un centro de la comarca de Manacor, una chica menor de edad sufrió abusos sexuales por parte de un joven interno, también menor de edad. Explica que la dirección del centro tuvo conocimiento de estos hechos dado que la chica los denunció y que pese a ello en ningún momento separó a los dos menores cuando el protocolo obliga al traslado de uno de ellos a otro centro como medida para proteger a la víctima.

También denuncia que en otro centro de la misma comarca de Manacor una interna llegó a realizar una felación a un educador, que posteriormente fue derivado a un internado de la Península.

El educador que ha presentado la denuncia enumera otras irregularidades en los centros de acogida de menores de Mallorca, entre ellas, la existencia de una habitación de castigo donde se encerraba a los internos que cometían alguna falta en su comportamiento. Las celdas de castigo no son legales.

Otra irregularidad denunciada se refiere a la existencia de una menor inscrita en un determinado centro que nunca apareció por el mismo sin que nadie tomara cartas en el asunto. Explica que ni siquiera la persona que figura como tutor de la niña sabe nada de ella, ni la conoce. Otras cuestiones expuestas por el denunciante se refieren al mal estado de las instalaciones, a la carencia de recursos pedagógicos y a la falta de personal adecuado para atender y educar a los internos.

El origen del caso

El escándalo de los abusos y explotación sexual de menores tutelados en Baleares estalló en diciembre de 2019 cuando una niña de 13 años denunció haber sido agredida sexualmente por 6 adolescentes. Se trataba de una menor tutelada por el Consell de Mallorca que disfrutaba de unos días de permiso por Navidad. La agresión múltiple sucedió el día de Nochebuena. Tras esta denuncia se conocieron más casos y pronto se supo que la prostitución, el acoso y la explotación sexual de chicas acogidas por el Consell son habituales en los centros de acogida.

Se conoció también entonces el caso de una niña que había sido víctima de abuso sexual en dos ocasiones, la primera vez al poco tiempo de ser apartada de su madre por el Consell de Mallorca para internarla en un centro de acogida. Tenía entonces 12 años y sólo fueron tocamientos, pero en la segunda ocasión, a los 14 años, ya fue violada. La menor tiene diagnosticado un retraso madurativo y falta de atención.

Una educadora ha comentado a este medio que chicas menores de edad se escapan con frecuencia de los centros de acogida y pisos tutelados y que muchas veces se prostituyen a cambio de algo de dinero pero en otras a cambio de unos pantalones, una camiseta o tabaco. El negocio lo hacen las redes de prostitución que centran su actuación en los centros de menores.

Siendo todo esto el mayor escándalo a nivel social que se ha dado en Mallorca, los partidos de la izquierda se han negado de forma sistemática a abrir una investigación en profundidad como vienen exigiendo las formaciones de la oposición: PP, Ciudadanos, Vox y PI. Han rechazado crear la comisión de investigación para en su lugar inventarse una Comisión de Expertos que no ha aclarado nada y que encima ha costado 30.000 euros en dietas y gastos diversos.

Ante las críticas por el fracaso de la comisión de expertos, el Pacte se inventó luego la Comisión Política, integrada por representantes de todos los partidos con excepción de PP y Vox, que se negaron a participar en este organismo por considerarlo una tomadura de pelo.

Recientemente la Comisión Política ha presentado sus sorprendentes conclusiones: en resumen, que no hay ninguna responsabilidad política en el caso de los abusos sexuales a menores tuteladas por el Consell de Mallorca.

Investigación del Europarlamento

El asunto de los abusos sexuales a menores tutelados en Baleares es tan grave que hasta el Parlamento Europeo se ha visto forzado a intervenir. El pasado mes de febrero la Eurocámara pidió al entonces vicepresidente segundo del Gobierno y líder de Podemos, Pablo Iglesias, y al ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, que dieran explicaciones por los casos de abusos a menores tuteladas en Baleares. Les exigió que detallaran las medidas y soluciones adoptadas por sus ministerios para proteger a los menores. La única respuesta que ha recibido el Parlamento Europeo es que los casos de abusos que se conocen son remitidos a la Justicia.

Vox ahora ha anunciado que pedirá en el Parlamento europeo una misión especial y una comisión de investigación por los casos de explotación sexual de menores tuteladas por el IMAS, «para que abran las tripas de este organismo público que es absolutamente opaco».

Así lo ha anunciado el vicepresidente de Acción Política de Vox y eurodiputado, Jorge Buxadé, en una rueda de prensa en el Parlament balear. Buxadé ha denunciado que «las instituciones de Baleares y el Congreso de los diputados hayan despreciado la situación de abuso de las menores y tenga que ser el Parlamento Europeo el que siga con la investigación».

Vox pide una «auditoría completa del IMAS», desde su constitución, después de que recientemente se hiciera público el informe de la Comisión creada en el Consell de Mallorca que concluye que no hay responsabilidad política en estos casos. «Políticos auditando a los políticos», ha criticado el eurodiputado, añadiendo que hay «una clase política que lleva pastoreando este país 40 años para protegerse a sí misma».

Fuente: Ok Diario

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