Los problemas que impiden a las familias cuidar de sus criaturas mantiene a 171 hermanos menores de edad de León separados de sus padres biológicos y tutelados por la Junta. Medio centenar (47) se ven obligados a vivir separados al no encontrar una familia que los reagrupe en el mismo domicilio.

La decisión de una familia de León de abrir un proceso administrativo con los servicios sociales que le niegan el acogimiento o la adopción de la hermana recién nacida de un niño que tienen en acogimiento permanente, abre el debate de los estrictos controles burocráticos que, de momento, niegan la posibilidad de que los hermanos vivan bajo el mismo techo. Tras el nacimiento del bebé, cuyo cuidado tampoco puede asumir su madre biológica, los servicios sociales tramitaron su expediente de manera independiente al de su hermano, con el fin de darla en adopción a otra familia. Un equipo multidisciplinar valora el caso y se reunirá de nuevo el 6 de octubre con la familia que acoge al hermano.

En la lista de espera de León para adoptar un bebé (de 0 a 1 años) hay nueve familias, tres se ofrecieron en 2013, dos en 2014, tres en 2015 y una en 2018.

Fuentes oficiales de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades califican de «muy compleja» la gestión de la situación de los hermanos cuando las familias no pueden ejercer la custodia y cuidados. «Desde la Consejería de Familia siempre se busca el bienestar del menor» y, en caso de no encontrar familia que acoja dos o más hermanos, se prioriza el acogimiento o la adopción de los más pequeños. «Las familias que se ofrecen para acoger o adoptar menores suelen acotar su ofrecimiento a edades tempranas y a uno o dos hermanos, por lo que cuando hay grupos de hermanos y hay oportunidad de que los más pequeños puedan ser acogidos o adoptados por una familia se prioriza esta opción y se hace necesario separar a los hermanos».

De los 47 hermanos separados, nueve viven con su familia extensa (tíos, abuelos…), otros 4 están acogidos en distintas familias, uno con una ajena con un acogimiento especializado, 14 viven en los centros de la Junta y otros 19 con guardas adoptivas. «La decisión de separar a los hermanos es una de las más difíciles que se tiene que tomar en el sistema de protección. En estos casos se garantiza la relación de los hermanos proponiendo fórmulas de adopción abierta. La situación de daño vivida por los menores requiere una atención individualizada por lo que, en esos casos, se opta por separar a los hermanos cuando se valora que necesitan una atención exclusiva».

Del grupo de 124 hermanos que viven juntos, 55 están cuidados por su familia extensa, 17 en acogimiento en familia ajena, 19 en acogimiento especializado en familia ajena, 24 en centros y 14 en guardias adoptivas.

Fuente: Diario de León

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here