• 25 mayo, 2022 5:46 pm

Kote Cabezudo ha declarado esta mañana durante algo más de dos horas en el juicio en el que se le acusa de abusos sexuales, pornografía infantil y estafa cometidos sobre 16 modelos y ha afirmado que todas firmaron contratos y sabían que iban a ser fotografiadas desnudas. «En el contrato está todo debidamente informado. Nunca han hecho nada que no sepan, jamás, o que no quisieran. Si no quieren cogen y se van», ha asegurado el fotógrafo donostiarra a preguntas del fiscal. El Ministerio Público solicita para él 121 años de prisión.

El interrogatorio del fiscal Jorge Bermúdez ha durado una hora y ha sido intenso, casi sin respiro y en momentos bronco, en el que le ha ido cuestionando por los delitos cometidos sobre cada víctima. El fotógrafo, con voz firme y gesticulando mucho, ha insistido en que todas las sesiones se realizaron con el consenso de ambas partes y que jamás se sobrepasó con ninguna de las chicas. «En absoluto he realizado tocamientos libidinosos a las modelos», ha aseverado. «Si hubiese ocurrido eso esa señorita deja de trabajar y se marcha a su casa y no vuelve», ha insistido. Asimismo ha negado que las chantajeara con compartir material sexual en internet.

El acusado ha ido escuchando las imputaciones que se le atribuyen sobre las 16 víctimas, y ha asegurado que a todas las que fotografió cuando eran menores de edad «lo hicieron con total consentimiento de sus padres», y que una de ellas «llegó a falsificar la firma de su progenitor«. Sobre el desarrollo de las sesiones fotográficas, ha asegurado que antes de empezar explicaba a las modelos en qué iban a consistir, que él ejercía de «director y guionista» de las mismas y que siempre había «una colaboración de la modelo, así como su consentimiento». Sobre si les ordenaba cómo colocarse, ha respondido que hacía «como un pintor, como Velázquez, si va a pintar un cuadro tendrá que decir a los modelos como posar».

También se le ha preguntado por unas fotografías de alto contenido sexual, con imágenes lésbicas entre dos modelos menores de edad. Sobre ello ha dicho que «el contexto era sensual, no sexual, y cuando vi que se subía de tono mandé parar la sesión», y sobre su edad ha señalado que «tenían 17 años, eran suficientemente maduras para saber lo que estaban haciendo».

El fotógrafo ha insistido en defender su trabajo artístico y ha señalado que en lo que otros ven pornografía él ve «erotismo». «La pornografía es legal, pero hoy por hoy se le acaba llamando a todo. Para mí es algo donde una acción no es agradable, que no es normal, donde hay violencia o se están forzando».

Abusos sexuales

El fotógrafo está acusado de tres delitos de abuso sexual y uno de agresión sexual. Preguntado por la agresión cometida sobre una de las víctimas cuando esta era menor de edad, a la que según la Fiscalía habría obligado a cometer una felación y a la que violó bajo la amenaza de publicar sus fotografías desnuda. Es la única pregunta a la que se ha negado a contestar. «A eso no voy a responder. No voy a responder si he mantenido relaciones consentidas con una persona adulta«, ha dicho, por lo que ha negado que la chica fuera menor de edad. Según el fiscal, existe un vídeo, aportado a la causa, en el que se observan imágenes de esas relaciones sexuales, y que se realizó cuando la menor tenía 16 años.

Otra de las víctimas también denuncia que el acusado le realizó tocamientos por todo el cuerpo. Sobre este hecho ha respondido «que yo recuerde no. Al menos sin su consentimiento». Asimismo, otra modelo asegura que en una sesión llegó a introducir sus dedos en sus genitales. «No, porque si hubiese ocurrido eso no hubiese vuelto más», ha respondido el acusado.

Mención especial a las víctimas

Tras negar todos los hechos, el fiscal le ha preguntado por qué cree que tantas víctimas le acusan de hechos similares. «He enumerado hechos narrados por 16 personas. ¿Todas ellas forman algún tipo de confabulación contra usted?», le ha preguntado Jorge Bermúdez. «No lo sé, porque da la casualidad que están en un entorno geográfico y amistoso muy cercano», ha respondido Cabezudo, quien ha insistido en que ha fotografiado a «más de 600 modelos en todo España» y que «jamás» ha tenido problemas para encontrar modelos a los que fotografiar.

El representante del Ministerio Público ha insistido que muchas de ellas padecen «trastornos ansiosos depresivos». «¿Cree que es por usted?», le ha interpelado al fotógrafo, a lo que este ha respondido: «No, creo que viene de la educación y de su infancia. Por la manera de comportarse y de reaccionar, creo que hay un verdadero problema de educación infantil paterno», y que esa afirmación la basa en lo que ha aprendido en los estudios universitarios de psicología que está cursando a distancia.

Las webs de pago

Kote Cabezudo también ha respondido durante algo menos de una hora a las preguntas de sus abogados, que le han cuestionado acerca de las webs en las que estaban alojadas las fotografías de desnudos de muchas denunciantes. Estas alegan que esas fotos se compartieron sin su consentimiento, y las acusaciones afirman que el fotógrafo las manejaba y se lucraba con ellas. Cabezudo ha insistido en que en los contratos que las modelos firmaban con él daban su autorización a que las fotos y vídeos se difundieran en esas páginas.

El acusado solo ha reconocido ser el responsable de tres de esas webs, mientras que de otras ha asegurado que «utilizaban mis fotos y encima las vendían» y que él «nunca» se lucró con ellas. Además ha asegurado que ha intentado «por activa y por pasiva» que esas webs eliminen sus fotografías, y que trató de denunciarlo a la Ertzaintza, «pero me dijeron que era imposible investigarlo, que son webs internacionales que cambian continuamente de servidor».

Tras su declaración, mucho más breve de lo esperado, el juicio se suspende hasta el jueves, cuando comenzarán a testificar las víctimas.

Fuente: Diario Vasco

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