Anna y Olivia, de uno y seis años, desaparecieron junto a su padre, Tomás Gimeno, el pasado 27 de abril en Tenerife, después de que él no llevara de vuelta a las niñas hasta la casa de su madre a la hora prevista. Los padres están separados y mantienen un régimen de visitas pactado.

Una llamada realizada por Gimeno a la madre de sus hijas esa misma noche hizo que sonaran las alarmas, ya que le avisó de que no volvería a ver a sus hijas ni a él. La mujer denunció el caso ante la Guardia Civil, quienes llevan desde entonces investigando y tienen varias hipótesis sobre la mesa.

Posible secuestro

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 3 de Güímar en Tenerife ha incoado diligencias previas sobre el padre de las menores por la presunta comisión de un delito de secuestro y dictó una orden internacional de búsqueda.

Las investigaciones apuntan a que podría haber sido una fuga por vía marítima, ya que las cámaras de seguridad del puerto deportivo Marina Tenerife confirman que el padre zarpó con su barco pasada la medianoche.

El pasado miércoles hallaron la barca a la deriva, sin nadie dentro. Gimeno podría haber cambiado de embarcación en plena alta mar y poner rumbo a algún punto de África y a partir de ahí ir hacia otro continente.

Los testigos que vieron al padre en el puerto no vieron a las niñas, aunque sí que vieron unos bolsos de viaje en los que podía llevar a las pequeñas dentro. En la barca hallaron restos de sangre, pero son los restos del padre, que podría haber sangrado después de romper la luna del coche para coger las llaves que se habían quedado dentro.

Transferencia de 55.000 euros

Junto a la noticia de que la sangre encontrada pertenecía al padre y no a las niñas, llegó también la información de que Gimeno habría hecho un traspaso de 55.000 euros entre sus cuentas. Esto reforzaría la hipótesis de que estaba todo planeado y de que se trata de una extracción parental.

La Guardia Civil ha averiguado que el hombre hizo una transferencia de 55.000 euros entre sus cuentas el día antes de la desaparición. Los agentes han vuelto a registrar su casa en Candelaria, Santa Cruz de Tenerife. La última llamada que se hizo fue a la una de la madrugada, a la madre de las niñas para decirle que nunca más volvería a verlas.

El mensaje de la madre

Beatriz, la madre de Olivia y Anna ha querido lanzar un mensaje de esperanza para que todo el mundo tuviera «una emoción fuerte de que aparezcan y que den las gracias por adelantado, sintiendo de corazón que ya están con su madre«.

Desde COPE Canarias la mujer pidió que «manden mucha luz y amor a las niñas, que estoy segura que están bien. Que no miren las noticias alimentando la mala energía, que todo el mundo piense que las niñas son una bonita luz que están protegidas y que en cuanto menos lo esperemos estarán jugando y corriendo felices«.

La búsqueda sigue por mar, tierra y aire al sur de la isla de Tenerife, siguiendo las corrientes hacia el sur de donde se encontró la embarcación. El dispositivo está formado por el servicio aéreo y marítimo de la Guardia Civil, el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) y la Unidad Orgánica de Policía Judicial, que está al frente de la investigación, además de agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de Madrid. Asimismo tienen el apoyo de Salvamento Marítimo y del helicóptero del 112 de Canarias.

Fuente: Los Replicantes

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