• 25 mayo, 2022 4:44 pm

Las autolesiones y los suicidios crecen un 180% en menores tras dos años de pandemia en España

Preocupación extrema entre los pediatras españoles ante el incremento de casos de síntomas depresivos, autolesiones y conductas suicidas en niños y adolescentes y la creciente inquietud de familias y profesores ante esta situación. Así lo ha expresado este miércoles la Asociación Española de Pediatría (AEP) con datos escalofriantes que hablan del progresivo deterioro de la salud mental de niños y adolescentes desde que estalló la pandemia.

Antes del estallido de la crisis se estimaba que el 30% de los menores habían presentado ideación suicida en algún momento, el 10% lo habían intentado y un 2% necesitó atención médica. Ahora, todos los indicadores se han disparado: con respecto a los dos años previos, el porcentaje de menores que se autolesionan ha aumentado un 180%.

Son datos recogidos por la sociedad científica para mostrar la preocupación que tienen ante la salud mental de los más pequeños. Tras la pandemia, según datos que recoge la AEP, se ha visto como todos los indicadores se han disparado. La Fundación ANAR ha atendido en estos dos años un 145% más llamadas de menores con ideas o intentos de suicidio, y un 180% más de autolesiones con respecto a los dos años previos.

En el año 2020, se suicidaron en España 14 niños menores de 15 años, el doble que el año anterior. Entre el grupo de jóvenes de 15 a 29 años el suicidio es ya la segunda causa de fallecimiento, solo superada por los tumores malignos. El sexo femenino, la presencia de síntomas depresivos, una mayor exposición a casos de coronavirus y un mayor consumo de redes sociales son factores de riesgo para la conducta suicida en la actualidad.

UN PLAN DE PREVENCIÓN

La AEP constituyó en 2021 un Grupo de Trabajo multidisciplinar de Salud Mental en la Infancia integrado por profesionales pediátricos de la Sociedad de Psiquiatría Infantil (SPI), la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas (SEUP) y la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPAP).

En España, critican desde la sociedad, aún no existe un plan nacional para la prevención del suicidio y hay «una gran heterogeneidad» entre los planes de actuación entre comunidades autónomas. Los pediatras y médicos de Atención Primaria, junto con el personal de enfermería, recuerdan, suponen un grupo fundamental en la prevención de las conductas suicidas, ya que suelen ser los que más y mejor conocen a los niños y sus familias. Inciden en el papel de los centros escolares como «reguladores muy importantes de la conducta de los niños y jóvenes, amortiguando muchas situaciones de estrés y ansiedad en esta población».

Entre las carencias que denuncia la AEP enumera la ausencia o heterogeneidad de los programas de prevención del suicidio entre las distintas comunidades; la formación específica sobre salud mental y recursos insuficientes de los profesionales que están en contacto con los niños y adolescentes, del ámbito sanitario (pediatras, médicos de AP), y educativo (profesores, orientadores escolares) o el desbordamiento de los servicios tanto de Atención Primaria como de Urgencias y de atención a la salud mental.

MÁS RECURSOS HUMANOS

Ante esa situación, la sociedad pide al Gobierno la creación de un plan de prevención de suicidio. Además, reclama mejorar e incrementar los recursos materiales y humanos de atención a la salud mental dirigidos a niños y adolescentes, tanto en los centros de atención primaria como especializada e implantar programas de formación para los centros escolares dirigidos a profesores, orientadores y resto de profesionales que atienden a los menores.

Hay que recordar que el 024, el teléfono gratuito asignado por el Gobierno para ayudar a personas que estén en riesgo de suicidio, sigue sin estar operativo más de dos meses después de que se anunciara su puesta en marcha. «Es un error hacer un anuncio de estas características sin ponerlo en marcha. Cualquiera que llame a esa línea se encuentra con una alocución de un servicio que no existe. Y, en una persona con ideas suicidas, produce la sensación de abandono institucional», señalaba recientemente a El Periódico de España Luis Fernando López Martínez, miembro del grupo de estudio e investigación de la conducta suicida del Colegio de Psicólogos de Madrid.

Pide ayuda

Si tú o alguien que conoces está pasando por un mal momento, pide ayuda. En el Teléfono ANAR de Ayuda a Niños/as y Adolescentes (900 20 20 10) se da respuesta inmediata a cualquier problema que pueda afectar a un menor de edad: dificultades de relación, violencia en sus diferentes formas, problemas psicológicos entre otros. La Asociación Internacional del Teléfono de la Esperanza atiende a todo aquel que lo necesita durante las 24 horas del día en el 717 003 717 y en el 91 459 0055. También puede contactar con el teléfono de prevención del suicidio, en colaboración con la Fundación Ayuda y Esperanza, en el 900 925 555.

Fuente: El Periódico

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