El Gobierno de coalición prevé acometer el próximo año una expansiva inversión pública por 239.765 millones de euros, superior en 10,3% al de años anteriores. Para financiarla echará mano a los ingresos ordinarios mermados por la pandemia, a fondos europeos y a un paquete de impuestos. De las clases medias y populares de España se espera un aporte superior a los 4.000 millones de dólares por el aumento de los tributos que pechan los ingresos. Pero también el consumo de bebidas azucaradas, diésel y envases plásticos de un solo uso.

En el proyecto de los Presupuestos Generales del Estado 2021, el Ejecutivo prevé elevar los salarios de los empleados públicos y pensionistas en 0,9% y las no contributivas en 1,8% en línea con el esperado ajuste de precios. Apuntalar el sector salud, cuyas demandas llegan al límite de una huelga de médicos, y a la ciencia, en sus afanes por la emergencia. Así como orientar recursos a la economía verde, descarbonización y a la digitalización, exigidas por la Comunidad Europea.

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, y Pablo Iglesias, vicepresidente segundo, ofrecieron detalles del proyecto legislativo. Estiman que por las subidas en los impuestos sobre la renta de las personas físicas (IRPF), sobre las Sociedades y el Patrimonio, obtendrán 946 millones de euros.

El proyecto, presentado este miércoles en el Congreso por la Ministra de Hacienda, María José Montero, prevé un alza en el IRPF de 2 puntos a las rentas del trabajo superiores a 300.000 euros. La medida afecta al 0,07% de los contribuyentes. Mientras que el aumento en tres puntos a las rentas del capital a partir de los 200.000 euros, impacta al 0,08%. Estas medidas afectan a unos 36.000 declarantes, el 0,17% del total.

Nuevos impuestos al bolsillo de las clases medias

Otro de los Impuestos tocados por el Gobierno para abonar recursos es sobre el Patrimonio. Allí se eleva un punto el gravamen del último tramo, de 2,5% al 3,5%, para los que tengan más de10 millones de euros. Se prevé que su recaudación sea transferida a las comunidades autónomas, por lo tanto la holgura fiscal es limitada, pero un desahogo.

La propuesta oficial sobre el impuesto a las Sociedades reduce la exención del 100% al 95% por las plusvalías y dividendos generados por filiales en el exterior. Las empresas con un volumen de negocio inferior a 40 millones podrán seguir aplicando la exención del 100% por dividendos durante los próximos 3 años.

El plan presupuestario incluye, además, incrementos del IVA del 10% al 21% a las bebidas azucaradas y al diésel. También por la nueva tributación de los envases de plástico y es aquí, donde se apelará al bolsillo de las clases medias y populares. Del consumidor que adquiere esos productos en sus rutinas personales y familiares.

Se espera que el pago impositivo que harán los trabajadores medios en sus actividades, abulte en 1.900 millones las cuentas públicas. Como parte del paquete de impuestos que espera su aprobación parlamentaria, las clases medias y populares aportarán unos 4.127 millones de euros al fisco en los próximos 2 años.

El Gobierno prevé que las medidas fiscales generen una recaudación adicional de 7.134 millones de euros, de los cuales, el grueso (4.999 millones) se ingresará en 2021 y el resto (2.135 millones), en el año 2022, cuando se liquiden los impuestos afectados. Igualmente contarán con 27.436 millones de los fondos europeos.

Sindicatos y fiscalistas dan sus versiones

Aunque la nueva recaudación impositiva de los Presupuestos Generales descanse en buena medida sobre las clases medias y populares, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, considera una «buena noticia» los ajustes salariales a empleados públicos y pensionistas. Solicitó al Ejecutivo una reunión para conocer los alcances del proyecto.

«España necesita cuanto antes unos PGE, que tienen que servir para canalizar los recursos europeos y para hacer políticas de reactivación económica y de refuerzo de los servicios públicos», dijo.

Por otra parte, algunos fiscalistas consideran que el compendio de impuestos ajustados poco impactará en las cuentas públicas y que su afectación será más directa para las clases medias.

«Esta subida a lo que ellos llaman las rentas altas parece que es un mero gesto político. Está muy limitada a tramos altos», indicó Javier Gómez Taboada. Miembro de la junta directiva de la Asociación Española de Asesores Fiscales.

Entretanto, Luis del Amo, secretario técnico del Reaf del Consejo General de Economistas, consideró que las cifras de recaudación presentadas por el Gobierno «están bastante infladas». A su juicio, gran parte de las medidas anunciadas son un «brindis al sol».

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Fuente: Cambio 16

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