• 19 mayo, 2022 11:24 pm

«Un niño que necesita ser acogido no es un gatito ni una planta, tampoco es el sustituto de un hijo ni algo que supla tus necesidades de afectos. Cuando acoges un niño has de pensar en por qué lo haces, y si estás capacitada o capacitado para hacerlo», nos dice Luisa, una mujer extremeña que ha acogido niños saharauis durante varios veranos.

En España hay una gran tradición en la acogida, tanto de pequeños del Sáhara como de niños procedentes de Ucrania. Sabemos hacer las cosas bien, afirman fuentes de la Comunidad de Madrid relacionadas con los procesos burocráticos de tutelaje y acogida, que recalcan que el perfil de adoptante no tiene nada que ver con el de la persona que acoge. Pero hay miedo ante la avalancha de llamadas que se están recibiendo en las ONGs de toda España especializadas en acogida de niños ucranianos durante los veranos. Eran pequeños procedentes de zonas como Chernobyl a los que venía muy bien el cambio de aires de una zona que aún vive las consecuencias del accidente de la Central Nuclear de Chernobyl en los años ochenta del pasado siglo.  Y hay miedo de que estemos ante una respuesta emocional y no meditada, motivada por la compasión que despierta la terrible situación que se vive en Ucrania. Y que esa generosidad se evapore con el tiempo ante los requerimientos de una persona en situación vulnerable.

Hemos llamado a  Expoacción, organización asturiana que desde hace mucho tiempo está llevando a cabo el programa de ‘Vacaciones por la paz’. En los últimos días traen a España a niños de Chernóbil, Donestk y Kiev con sus madres. Y uno de sus colaboradores nos ha dicho que lo mejor que se puede hacer es eso. No separar a las madres de sus hijos. Reconocen que están absolutamente desbordados por el enorme número de llamadas.

La vicepresidenta y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, ha asegurado que lo importante en este momento es que personas, empresas e instituciones ofrezcan casas o pisos en los que cobrar un alquiler y acoger a las familias que lleguen huyendo de las guerra en Ucrania. Ella es la persona en Valencia que coordinará el dispositivo de atención humanitaria a los refugiados ucranianos y reactivará la red de municipios de acogida que se puso en marcha por la guerra de Siria y la llegada del Aquarius. Este miércoles se ha reunido la Comisión Mixta de Ayuda a Personas Refugiadas que tiene que informar al Gobierno de España de los recursos disponibles que tienen las entidades locales, empresas y particulares de la Comunitat Valenciana.

Ahora mismo lo que más se necesita son pisos donde poder alojarse. Ya se ha puesto en marcha el protocolo sanitario, de educación, de asistencia jurídica, pero de momento no se sabe cuántas personas refugiadas llegarán: muchos de ellos abandonaron Ucrania hace algunos días y ya han llegado, otros están a punto de hacerlo. La vicepresidenta de la Comunidad Valenciana Mónica Oltra, de Compromis, insiste en que los menores que lleguen sin vinculación familiar, que se hayan separado de sus madres, serán acogidos exclusivamente por el sistema para evitar que puedan caer en manos de las mafias. Y afirma que «las mafias ya están activándose» para rentabilizar la situación». Lo ha dicho en valenciano en la Cadena SER.

Que sea ella la persona encargada de esta tarea, cuando su ex marido ha sido condenado a cinco años de cárcel por abusar de una menor de la cual era educador, ha provocado que algunos políticos consultados por este medio se pregunte si es la persona más adecuada para coordinar una situación así.

Escudo Digital se ha puesto en contacto con fuentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Y nos han dicho que no les consta en absoluto que las mafias estén maquinando algo en estos momentos en España. Es prematuro hablar de acontecimientos que nos se han producido aún. Pero todos los expertos en cuestiones de acogida afirman que los procesos han de llevarse de una forma absolutamente escrupulosa para evitar cualquier riesgo. Y eso es algo que compete a las administraciones.

España está considerado como uno de los países más solidarios del mundo. Es  el país que más trasplantes de órganos realiza, gracias al enorme número de personas que deciden donar sus órganos al fallecer. Y también batimos el récord de donantes de médula ósea. Según señala Conectia, en cuanto a donaciones a ONG, «es raro conocer a alguien en España que no sea donante asiduo de una o varias ONG. Por no hablar de la colaboración con tiempo y esfuerzo. Desde los que acuden a auxiliar a los damnificados en las grandes catástrofes hasta los que recogen alimentos en las campañas de recogida, pasando por los que donan su tiempo y trabajo en colaboraciones altruistas en diferentes ONGs».

Y ello sin mencionar que, cuando se tiene noticia de una catástrofe humanitaria a nivel mundial, los españoles se vuelcan y donan las mayores cantidades de dinero y materiales por habitante de todo el planeta, a pesar de la grave crisis económicas que ha vivido nuestro país, en el 2008, con la burbuja inmobiliaria, y tras la pandemia. 

Y en cuanto a las acogidas, nuestro país tiene protocolos estrictos, unos mejores que otros dependiendo de cada comunidad.  Las pruebas psicosociales que se hacen en Madrid, por ejemplo, son muy precisas y exigentes.

Se busca el bienestar de los niños, no satisfacer ninguna necesidad de la familia. El perfil del adoptante perfecto sería, según Juan Ruiz Aldara, psicólogo con experiencia en esta cuestión, «el de una persona con experiencia con niños, a ser posible que haya sido padre o madre, estable emocionalmente. Los niños que vienen de zonas de conflicto van cargados con una mochila muy pesada, y hay que estar preparados para aceptarlos con ella». Y si eso ocurre en las acogidas nacionales, lo mismo puede extenderse a las internacionales. «Lo ideal sería poder acoger a familias enteras, pero si no es el caso y se trata de un niño que por circunstancias extremas no puede estar con sus padres, en el caso de acogidas temporales, debemos saber que no es nuestro hijo, a pesar de que le demos todo el amor y el cariño del mundo», expone. El escenario perfecto es el de dos policías que han acogido a una niña en Asturias hasta que ha podido reunirse con sus padres.  

Tráfico de «esclavos» y trata de blancas, un peligro que está ahí…. Lo ocurrido en el 2008

No son pocas las personas que en estos días están cogiendo su coche, desde distintas partes de Europa, y están acudiendo a distintos puntos de la frontera entre Polonia y Ucrania para recoger refugiados y ayudarles en la última etapa de sus viajes. Entre ellos, ha sido muy comentado el viaje de un grupo de ucranianos que ha viajado con la mejor intención a su país para recoger a varias madres con sus hijos. Lo contaba El periódico de Cataluña, y sus intenciones no podían ser mejores, pero puede ser una práctica muy peligrosa, según afirman fuentes relacionadas con el trabajo de Interpol.

¿Hasta qué punto es seguro que se suba una persona a un coche para huir de una zona en conflicto sin saber a dónde va a ir a parar? Es muy probable que las mafias sí se estén organizando, pero especialmente para la trata de personas o la explotación de trabajadores con sueldos muy por debajo de los habituales. Y en este último caso no estaríamos hablando de temas que competen a la policía, sino a los organismos laborales. Es el aprovecharse de la miseria ajena, o de la pobreza que tanto se estila cuando aprieta la necesidad o las catástrofes.

Según un estudio de Zarobitchany, fomentado por la oficina de la OIM en Ucrania, no ha hecho falta una guerra para que los ucranianos se encuentren especialmente desprotegidos a lo largo de su historia. El problema del tráfico de personas y de los trabajos forzados siempre ha sido un tema vigente en la reciente historia de Ucrania. Según estimaciones aproximadas del Instituto de la Academia de Ciencias de Ucrania, millones de ciudadanos se han desplazado a lo largo del siglo XXI  periódicamente al extranjero para buscar trabajo o residen fuera de su país de manera continuaY la mayoría, en muchos países, no están establecidos de forma legal. Organizaciones sindicales han manifestado a Escudo Digital que el número de afiliados a la Seguridad Social de Ucrania está muy por debajo del número de trabajadores que trabajan realmente en nuestro país.

Esta situación favorecería el tráfico de personas y lo que se podría denominar como esclavitud laboral. Nos retrotraería al periodo comprendido entre 2008 y 2009 cuando el número de ucranianos sometidos a trabajos forzosos se estimaba en 100.000 personas, aunque, por orgullo tal vez, Ucrania lo cifraba en solo unas 2.000 personas. Por forzosos entendemos trabajos con una remuneración muy por debajo de la comúnmente aceptada, sin derechos sociales de ningún tipo, sin los descansos establecidos por ley (fines de semana, etc.), y también, por supuesto, el tráfico de seres humanos con fines sexuales.

Hay que señalar que en el Código Penal de Ucrania no existe el término “esclavitud laboral”, sino el de “trabajo forzado” y, según el artículo 149 del dicho Código, se castiga con una pena máxima de 15 años de cárcel. Y esto es algo que no amedranta a los traficantes de seres humanos, que cobran enormes cantidades de dinero por cada trabajador, e incluso les cobran los gastos de transporte y otros al que se convertirá, por decirlo de alguna forma, en el futuro esclavo. A veces hasta se les sustrae la documentación, especialmente en el caso de las mujeres. Después, bajo amenazas se les obliga a trabajar jornadas interminables, a veces como esclavas sexuales.

La situación era especialmente grave en Europa ya que son emigrantes ilegales. Ucrania no forma parte de la Unión Europea. Por eso es comprensible que su presidente esté pidiendo formar parte del Mercado Común incluso bajo los bombardeos rusos.

El mensaje de Unicef y la alerta de la alcaldesa de Castellón sobre mensajes fraudulentos de acogida de niños ucranianos

Desde Unicef han hecho un llamamiento ante las solicitudes que están recibiendo de personas interesadas en la acogida de niños. Desde esta organización avisan que las competencias están derivadas a las comunidades autónomas y se tienen que dar determinadas condiciones:

– Es imprescindible determinar que las familias son idóneas mediante pruebas psicosociales.

– Los niños deben estar en situación de desamparo confirmada, sin que queden dudas sobre ello, es decir, que está privado de la debida protección.

– Se aplica el principio del interés superior del menor para garantizar que la mejor decisión para ese niño, en ese caso en concreto, pasa por buscarle una familia de acogida en nuestro país.

He aquí el listado de algunas asociaciones. Se recomienda no hacer caso a mensajes en redes, recientemente corría un mensaje por redes en el que decían «Si sabéis de familias interesadas en acoger a niños de Ucrania, cuando la situación permita entrar a la ayuda humanitaria, pueden contactar con la Asociación de Niños Ucranianos de Castellón, y se daba un correo de Aniukcas ( lo omitimos). Por favor, si lo podéis difundir, os lo agradezco”

Según publica el Diario de Castellón, que recoge declaraciones de la alcaldesa de la ciudad, Amparo Marco, “alguien está actuando de muy mala fe para colapsar nuestras comunicaciones y que no podamos atender a los nuestros”.

La Asociación de amigos de Ucrania (Aniukcas) no ha realizado ninguna llamada para la acogida de niños de las zonas afectadas por la invasión rusa. La alcaldesa de Castellón ha alertado de que se están propagando mensajes ‘fraudulentos’ de entidades no reconocidas, de petición de ayuda que podrían acabar en manos de mafias. Las ayudas, afirman, deberán canalizarse por vías oficiales. La Generalitat dará a conocer el listado de las entidades reconocidas, como Cáritas o Cruz Roja, para ayudar a Ucrania.

Listado de ONGs de acogida de niños ucranianos y familias

Como cada comunidad es un mundo, lo mejor es ponerse en contacto vía e-mail, para no colapsar teléfonos con entidades con cierto prestigio y seriedad. Y por supuesto, como recomienda la alcaldesa de Castellón, Caritas y Cruz Roja son dos entidades que sirven para canalizar todo tipo de ayudas e información para proteger a los más necesitados:

– Asociación Infancia de NAD, especializada en programas de acogida para vacaciones, dispone de un formulario para familias que se ofrezcan a recibir a niños de Ucrania.

– Ven con nosotros, con años de experiencia en programas de acogida, han visto saturados sus canales de comunicación.

– Expoacción, organización asturiana que llavaba a cabo el programa de ‘Vacaciones por la paz’, entidad de la que ya hemos hablado que ha traído a madres con sus hijos.

– Aldeas Infantiles, con amplia experiencia en la atención a niños, adolescentes y familias vulnerables, ha lanzado el Programa de Respuesta a Emergencias, cuyo objetivo es prevenir la separación familiar.

– Fundación Juntos por la Vida ha evacuado a 560 menores ucranianos junto a sus madres a Valencia a través de Polonia.

– Asociación Niños de Ucrania y Andalucía, especializada en el intercambio de jóvenes de Ucrania y España, ofrece en su web un formulario para acoger.

Hay muchos países dispuestos a acoger a niños ucranianos, y también a familias enteras. En lugares como Hungría y Polonia se está viendo una actitud muy distinta a la que se tuvo con los sirios. Puede que no sea justo, pero ha habido una hermandad entre estos países, tras el telón de acero, que está uniendo más que nunca a los europeos.

Fuente: Escudo Digital

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