A pesar de ser un trastorno mental, según la clasificación internacional de enfermedades, establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay intentos por normalizar la pedofilia.
El trastorno pedófilo se caracteriza por impulsos o comportamientos sexuales relacionados con los niños.
Es un delito de acuerdo con el Código Penal; puede tipificarse como abuso sexual, y tener agravantes.
Sin embargo, este fenómeno ha incrementado. De acuerdo con el Centro Internacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC) en medio de la pandemia la solicitudes sexuales de niños, por internet, aumentaron.
Estas alertas fueron detectadas en redes sociales como Facebook, Whats App, Tik Tok, Instagram, Snapchat, entre otras.
En todos los países hay grupos de Facebook y otras aplicaciones en los que abusadores de niños realizan sus peticiones públicamente, o comparten contenido ilegal.
La disponibilidad de internet y la libertad con la que se publica y comparte información ha permitido que incluso grupos pedófilos se manifiesten públicamente.
Incluso se han agrupado para realizar acciones a favor de la pedofilia. Una de las agrupaciones más conocidas es el Movimiento MAP, que ha pedido eliminarla del catálogo de enfermedades.
Hace un par de años MAP realizó varias publicaciones en Facebook tras las cuales usuarios pidieron bloquear y eliminar a grupos que promovían estas ideas.
Usaron la plataforma Change.org para esto.
La cultura de la pedofilia
Pero no es únicamente a través de las redes sociales y las nuevas tecnologías que la pedofilia se promueve y práctica. Quizás “suene fuerte” dice la sexóloga Aleida Sánchez, pero “hay una cultura de la pedofilia”.
Las relaciones de adultos con niños o adolescentes es usual en nuestro país y no todas las personas lo identifican con pedofilia, aunque lo sea.
Estos comportamientos están “socializados y normalizados”, dijo.
Si usted se pregunta por qué va en aumento el abuso sexual, cuyas principales víctimas son niños y adolescentes. Por qué la pedofilia se ha hecho cada vez más pública, la influencia de esta cultura puede ser un factor.
Otro de los fenómenos que refleja la normalización de las relaciones entre personas con gran diferencia en rango de edad, podría ser los llamados mami dulce y papi dulce.
Es decir la práctica de citas entre una persona mayor rica y una más joven que necesita ayuda financiera.
La especialista señala que esta tendencia es vista como algo permitido y más al tratarse de casos en los que el mayor es hombre y el menor mujer.
Dicho comportamiento se refleja en circunstancias comunes en familias mexicanas, dijo. “Recordemos que abuelas o a lo mejor tatarabuelas o bisabuelas vivían así, es decir la edad a lo mejor para casarse era los 13, 14 años”, refirió.
Sin embargo, la realidad es que mantener relaciones con una niña, niño, o adolescente es un delito.
“Ya tenemos garantías a través de diferentes manifestaciones como cartas de derechos de niñas, niños y adolescentes; los derechos sexuales de los adolescentes y jóvenes, entre otras”, mencionó la entrevistada.
La educación sexual y legal es una estrategia que podría combatir esta cultura que normaliza la violencia y el abuso contra las personas menores de 18 años, indicó.
El Centro Internacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC) informó que en 2020 los reportes de mensajes mesofílicos aumentaron en comparación con 2019.
Actualmente millones de niños están en internet debido al confinamiento, y junto a ellos podría haber redes de pedófilos que intercambian contenido ilegal.
Fuente: Notigram