• 3 julio, 2022 9:31 pm

Iván Noel, el cineasta que se suicidó tras ser acusado de pedofilia, rodó para Bernard Alapetite y conectan casos en Inglaterra, Francia, India, España y Argentina

Hace cuatro meses el cineasta Iván Noel se suicidó en su motorhome en un campo de Alta Gracia, Córdoba. Iván Noel era un nombre artístico que adoptó años atrás en España. Era más fácil de pronunciar en castellano que su verdadero nombre: Yves Noel Couldrey. También le permitía poner distancia con la sórdida realidad de un hombre condenado dos veces en Francia por producción de material pornográfico infantil y abusos sexuales de niños.

Dos días antes de su muerte, el diario La Voz reveló que había sido acusado de abuso sexual por tres adolescentes cordobeses que actuaron en una de sus películas, Cordero de Dios. Ahora la revista francesa Society, que investigaba a Couldrey desde abril, reveló más casos de pedofilia y pornografía pedófila en Inglaterra, Francia, India, España y Argentina.

Creo que se mató porque se vio acorralado, esta vez no tenía a donde huir. Salió corriendo de la India, a Francia no podía volver, de España se fue de un día para otro. Estaba al pie de la pared, iba a tener que enfrentar a la Justicia y al escrache de la sociedad”, dijo a TN el periodista francés Guillaume Vénétitay, uno de los tres autores de la investigación de Society, junto a Emmanuelle Andreani y Léo Ruiz.

El artículo de nueve páginas, titulado “Iván Noel, itinerario de un pedocriminal”, devela el modus operandi y aspectos de la vida del hombre de 52 años, un “pederasta multirreincidente” que hasta el día de su muerte acosó a la que fue su primera víctima conocida.

Según dijo Vénétitay, dos días antes de matarse Noel también les mandó una carta de ocho páginas en la que negaba las acusaciones de abusos y criticaba una “sociedad intolerante” y la “moral occidental”, palabras que retomó en un video de despedida en las redes.

El video de despedida de Iván Noel y otro privado a una de sus víctimas

Horas antes de suicidarse, Iván Noel publicó un video en YouTube titulado “El adiós sin tristezas de Iván Noel”. En el clip que firmó como “Yves, el Iván” negaba los abusos y aseguraba: “Nunca fui capaz de hacerle daño a la gente, mucho menos a los más vulnerables”.

“Pongo fin a mi capítulo sin depresión ni tristeza, ni con ningún tipo de arrepentimiento ni amargura, sino como Max (aludiendo a un amigo que hace años tomó la determinación de quitarse la vida tomando una pastilla letal) de forma lógica y clara”, expresó en el video en el que se lo ve colocarse guantes para maniobrar un frasco de cianuro de potasio.

El video que le mandó a su víctima: “Cuando recibirás esto, ya no seré de este mundo”

Este no fue el único video que grabó el cineasta y músico antes de su muerte. Según reveló Societytambién le mandó uno a la persona que es su primera víctima conocida, Alexandre Melin, un francés de 43 años.

“Cuando recibirás esto, ya no seré de este mundo. Francamente, me estaba preguntando ¿quién sería el primero: vos o yo? Vos, obviamente, porque tenés problemas. Yo, porque hace años que estoy harto, que no quiero continuar esta vida absurda con esta raza humana absolutamente grotesca”, le dijo.

El abuso de Iván Noel a Alexandre Melin

Melin tenía 11 años cuando conoció a Iván Noel. Fue en un campamento de verano para músicos, en Inglaterra, en 1989. El cineasta, entonces de 21 años (aunque le dijo a Melin que tenía 19) entabló una relación de “amistad” con el chico solitario antes de abusar de él en su carpa. Cómo muchos agresores sexuales, le dijo que “no contara nada a nadie”, que era “un secreto”. También le habló de una “iniciación que data de la Antigüedad griega”.

Dos años más tarde, Iván Noel apareció en Meudon, la ciudad de las afueras de París donde vivía Melin. Se había hecho amigo de la familia y los abusos, cada vez más violentos, continuaron durante dos años. Fue hasta la primera detención de Noel, en 1992, mientras trabajaba en un campamento de verano.

Dos años de cárcel por videos de abusos a niños en situación de calle

Noel había cometido un “error”: dar a revelar a un laboratorio fotográfico un rollo con imágenes de niños desnudos. Los empleados del lugar descubrieron con horror las fotos obscenas y alertaron a la policía. En los allanamientos en su casa los investigadores encontraron revistas pedófilas y más imágenes de abusos de niños.

Se comprobó que Iván Noel, entonces de 25 años, trabajaba para Bernard Alapetite, un empresario que lideraba una red de pornografía infantil en Europa. Para él grabó una película con tres adolescentes rumanos en situación de calle, a los que pagó entre 600 y 1000 francos para realizar escenas de sexo.

Fuente: TN

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