Todo empezó el miércoles 1 de abril a las 22:35 horas. Como siempre, estoy leyendo o escribiendo. Y también como casi siempre, de fondo oigo mi Smart TV en el que no pongo ningún canal de TDT porque casi nunca veo la basura de nuestros medios.

Está conectada a YouTube en NOSTRA TV y el presentador de pronto dice “Estado Profundo” asociado a las palabras “Demanda Criminal”.

Ya completamente concentrado en la emisión en directo, apenas puedo creerlo. En el minuto 36:45 aparece la imagen de la presunta denuncia de tipo criminal y ya me quedo hipnotizado. El presentador nos muestra unas imágenes de esta presunta denuncia criminal dónde aparecen los nombres de los demandados.

«Esta es la demanda más importante del siglo XXI y afecta al mundo entero. […] Esto, que está ahora mismo en marcha, a todos nos gustaría que mañana todos esos que están aquí en esta lista, sean detenidos».

Y entonces, me pregunté:

¿”Qué alguien ha denunciado criminalmente a Geoge Soros y a más de 30 personas, instituciones y empresas completamente vinculadas al Estado Profundo del Nuevo Orden Mundial”?

Veo el resto del vídeo e inmediatamente localizo el teléfono del presentador y me pongo en contacto con él.

Tras varios intentos de contactar, opto por enviarle un WhatsApp explicándole quién era yo y lo que quería de él: necesitaba saber de dónde había salido ese documento de esa demanda puesto que no había dejado ningún enlace a este documento bajo el vídeo.

Al día siguiente recibí su contestación (también por WhatsApp), en la que me comenta que “está muy ocupado y que al día siguiente me llamará telefónicamente”.

Pero nunca me llamó ni me contestó cuando yo le llamé a él. Y en absoluto se lo reprocho pues a mí me pasa lo mismo.

Por entonces, yo ya había empezado mi investigación por mi cuenta, había localizado el documento de la demanda y había empezado a traducirlo para realizar o no este artículo.

Lo primero que me llamó la atención fueron los nombres, pues la demanda iba contra las personas, empresas e instituciones más poderosas e influyentes del mundo.

Lo segundo que me llamó la atención, fue que era una demanda criminal presentada ante la Corte Federal de Estados Unidos del Distrito Sur de California y no ante una corte o tribunal equivalente en España a un Tribunal de Instrucción. Era un caso de ámbito federal (en España, nacional), puesto que no hay una equivalencia exacta entre ambos sistemas judiciales.

*NOTA ACLARATORIA: la Corte de Distrito de Estados Unidos del Distrito Sur de California es uno de los 94 Tribunales de Primera Instancia con competencia general en el Sistema Judicial Federal, también llamados Tribunales de Distrito.

Y sin más ayuda que la localización del documento y mi laboriosa traducción al castellano del principio de la demanda (lo más importante), me voy encontrando con una serie de ramificaciones por las que tengo que caminar una por una para comprobar si llevaban a algo contrastable o de algún interés.

Tras haber recorrido varios caminos que no llevaban a ninguna parte, me quedé con lo verificable y contrastable para realizar este artículo, que no es ni más ni menos que el resultado de una rigurosa investigación por parte del que suscribe.

 

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