• 3 julio, 2022 9:00 pm

Cristina Martín 10 meses después de que sus hijas fueran entregadas por el IMAS a su supuesto abusador

«Estos días se han cumplido 10 meses desde que mis hijas mellizas empezaron a vivir su dramática vida al ser arrebatadas de mí, su madre». Así empieza la carta remitida por Cristina Martín a OKBALEARES en la que relata como una técnica del Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS) decidió separarla de sus hijas para entregarla a su padre, que está  denunciado por presuntos abusos sexuales, en un procedimiento penal aún no resuelto.

El IMAS es el organismo del Consell de Mallorca, que preside la socialista Cati Cladera, que tiene la competencia en la protección de los menores.

Las hijas mellizas de Cristina Martín son dos menores de 7 años.  Asegura la madre que le fueron arrebatadas en base a un informe de «desamparo y alto riesgo» que falseaba la realidad.

Según Cristina Martín, a sus hijas «se les cambió su vida paradisiaca por un infierno». La madre acusa directamente con nombre y apellidos a dos técnicas del Imas. En primer lugar a la  número 152, que actualmente ya no lleva el caso. «Esta técnica ha desaparecido al igual que mis hijas y ahora la que firma los informes es la número 437». Martín asegura que esta nueva técnica el pasado 28 de mayo le comunicó que «haría todo lo posible» para no volviera a ver a sus hijas.

Hace ya diez meses que el IMAS le quitó la custodia de sus hijas para entregárselas a su padre. Una decisión, además, que vino acompañada de la prohibición expresa a la madre de poder visitarlas, contactar con ellas, realizar llamadas de información a este organismo y de hasta relacionarse con cualquier persona dentro del colegio de las niñas.

“Como podéis imaginar sufro al no poder abrazar, ni siquiera hablar con mis hijas desde el 4 de mayo”, lamenta la progenitora que denuncia que “esta es la protección” que el organismo insular de servicios sociales da a los menores que tiene tutelados.

Martín subraya en la misiva que “las niñas están conviviendo con su padre, presunto abusador de ellas, y en tal ambiente las ha colocado el IMAS”. Una situación, recuerda, que “no conoce, ni ha autorizado” la magistrada del Juzgado de Violencia sobre la Mujer n°1 de Palma.

El pasado mes de septiembre medio centenar de personas se concentraron frente a la sede del IMAS para denunciar el caso, sin que hasta la fecha haya cambiado la actitud de la entidad insular. Ante este desgarrador e inquietante panorama, Cristina asegura que “sólo con la ayuda que me prestan más de 6.000 seguidores en redes sociales puedo sobrevivir a este calvario”, concluye la carta.

Fuente: Ok Baleares

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