La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo confirma la condena a 23 años y ocho meses de prisión para L. G. M., el gerente de varias salas de cine del Masnou, Barcelona, por abusos sexuales y prostitución de menores de entre 13 y 17 años a los que contrataba con el pretexto de repartir publicidad de las salas que regentaba.

Según la sentencia, el acusado mantuvo varios encuentros sexuales con los menores a cambio de pequeñas cantidades de dinero aprovechándose de su inmadurez y de la posición de superioridad que ostentaba al ser su jefe.

Los contrataba para repartir publicidad

Con esta sentencia, el tribunal desestima el recurso de casación presentado por el autor de estos hechos contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona, que lo condenó a esta misma pena por tres delitos de abusos sexuales y dos delitos de prostitución y corrupción de menores además del pago, en concepto de responsabilidad civil, de una indemnización de 46.500 euros a sus víctimas.

La Sala da por probados los hechos por los que ha sido condenado. En concreto, el escrito recoge que entre 2007 y 2011 aprovechó su condición como gerente de varios cines para contactar con menores a los que ofreció trabajo repartiendo publicidad comercial de su negocio.

Usaba a las víctimas para captar a otros menores

La primera víctima fue un menor de 17 años al que invitó a cenar a un local de Barcelona. Después de la cena L. G. M. contrató los servicios de una prostituta. Aprovechando que el joven estaba manteniendo relaciones sexuales con la chica, el condenado la apartó y obligó al adolescente a que le practicara una felación.

La segunda víctima fue un menor de 13 años con discapacidad cognitiva. Aprovechándose de su edad y condición, el condenado le ofreció un aumento de sueldo a cambio de que mantuviera con él relaciones sexuales, a lo que el adolescente accedió. En total, el tribunal ha podido acreditar que L. G. M. mantuvo más de 15 encuentros sexuales con el menor en las instalaciones del cine La Calandria del Masnou. Asimismo, a través de este joven intentaba captar a otros menores.

Los menores lo chantajearon

La última víctima tenía también 13 años en el momento en el que el condenado lo contrató para trabajar en la sala de cine. Además, el adolescente padecía un déficit de atención e hiperactividad. Aprovechándose de la diferencia de edad entre ambos, el primer día de trabajo le enseñó varias fotos de hombres desnudos en posturas sexuales y abusó de él. Estos hechos, por los que el gerente pagaba al chico, se repitieron durante varios meses.

En 2010, las tres víctimas se pusieron de acuerdo y se presentaron en el cine La Calandria para hablar con el gerente sobre los abusos a los que los había sometido y grabaron la conversación. Los menores lo chantajearon con revelar el contenido de la misma a cambio de dinero. Finalmente, en 2011 se abrió una causa por estos hechos que terminó en 2019 con la condena de L. G. M. a 23 años de cárcel por la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Barcelona. Ahora, el Tribunal Supremo concluye que «hay prueba más que suficiente para dar por probados los hechos tal como los refleja la sentencia» y ratifica esta pena, sobre la que ya no cabe recurso alguno.

Fuente: Crónica Global

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